Ya hace un mes que Otto y yo llegamos aqui y la verdad es que aunque el pueblo no es muy grande, cada vez que salimos a pasear, descubrimos un nuevo rincon, un nuevo detalle que se nos habia escapado... y miramos los nubarrones, nos sorprendemos con enormes aves que vuelan sobre los campos, con la calma de las calles, con las flores que adornan cualquier rincon.Antes de nuestra llegada tenia dudas sobre si una chica de ciudad como yo y un perro urbano como Otto nos aclimatariamos bien al campo, pero ahora estoy segura del cambio y no hay duda alguna. Balance positivo! Otto es superfeliz corriendo por aqui y yo,como una amiga me decia hace poco, parece que este sitio hubiera estado esperandome.
Aunque no me he desenganchado del todo... echo de menos pasear por las calles llenas de escaparates, pasar por la puerta de la tienda de café, si, aquella de la que hablaba hace unas entradas... pasar por la perfumeria y hablar con las dependientas, que han acabado siendo amigas, entrar a la libreria y chafardear todo lo nuevo... Aun asi, sigo sintiendo que hemos hecho un buen cambio.
1 comentario:
Hola Ana, siento no haber paseado por el nuevo paisaje que viste tus días desde hace tiempo, pero mis días han estado muy ocupados y el cansancio mental ha hecho mella en mí.
Pues claro que el cambio te ha sentado bien!!! ¿Acaso lo dudabas? Y pronto, todo lo nuevo que te rodea se convertirá en parte de tí, de tus idas y venidas por las páginas de un nuevo capítulo por escribir en la novela de tu vida.
Desde la pantalla de mi ordenador me llegan nuevos olores, frescos, verdes y azules, brisas sin estrenar, caminos sin desgastar, luces por iluminar.....
FELICIDAD y sonrisas, dicha y energía positiva. Ganas de vivir y compartir.
Bien por Ana y por Otto y por su nuevo hogar!!!!
Un cálido abrazo de papel desde mi rincón de León.
Publicar un comentario