
Bueno pues ya estamos de vuelta. Hemos ido despertando a la ciudad. Otto hoy está contento, ha salido diciéndole a todo el mundo que iba a dar un laaaargo paseo,aunque el dia es gris y hace un poco de frío. Nos hemos encontrado una ciudad con las calles aún casi vacias. Nos hemos cruzado con un montón de mujeres, ataviadas con sus carritos de la compra que se dirigían al mercado... y allá que hemos ido nosotros tambien. No sin antes, por supuesto, olisquear caaaada centímetro de calle. Todo en su sitio, todo en orden Otto? Mirada de aprobación y derechitos al mercado. Los puestos estaban ya en plena actividad. Me gusta pasear mirando cómo colocan la mercancía, es todo un arte!! Pero me llama mucho más la atención el montón de colores que se aprecia a una cierta distancia. Otto sigue contento, incluso se ha atrevido a tirarle los trastos a una preciosidad rubia que pasaba muy tiesa por su lado. Su ama era igual de tiesa porque nos ha dejado a Otto y a mi con un palmo de narices (bueno más a él que a mi pero en fin...). Nuevamente una mirada entre los dos... y para aliviar a mi desencantado amigo bigotudo... nos hemos ido a tomar un café. Una querida amiga insinuó ayer un bonito plan para una mañana de sábado como hoy y ni corta ni perezosa lo he cumplido. Un café calentito en uno de los rincones que más me gustan de mi ciudad: la tienda del café (no digo el nombre porque se llama igual que la marca de café que venden y no sé si se puede hacer publicidad, así que vamos a dejarlo así). Es una tienda de tooooda la vida, de esas de las que tienes recuerdos desde que tienes uso de razón. Recuerdo que pasaba cogida de la mano de mi madre, y el aroma del café se extendía por la calle. Es todo un placer entrar en el local, sentarse en la barra, oler intensamente a café, oir el ruido de los molinillos... mmm... Allí Otto, saboreando una de sus galletas favoritas, ha encontrado a una vieja amiga... pero creo que sólo han conversado de cosas banales.
Como yo ahora... y la verdad es que sumergida en mi café, he seguido echando de menos a Mike, he soñado de nuevo con nuestra nueva vida, he pensado en cómo cambian las cosas, en la gente que quiero, en los tiempos que vienen. De vuelta a casa, los dos con una sonrisa (Otto la llevaba debajo de su espeso bigote negro, que la he visto!) los dos nos sentimos con fuerza para seguir con otra nueva semana.
2 comentarios:
HOla Ana, siento no tener mucho tiempo para dejar mis comentarios con cada una de tus entradas,porque podría decirte muchas, muchas cosas sobre lo que sientes. De un modo u otro,porque todos somos diferentes,tus sentimientos, sensaciones,apreciaciones de las cosas que te pasan en la vida,han estado, están, y seguirán estando presentes en la mía.Tienes una maravillosa forma "natural" de relatar lo cotidiano de tus vivencias y pesamientos, y a mí eso me llega muy dentro, porque me veo reflejada en esos signos gráficos que son tus palabras.
SEGUIREMOS COMPARTIENDO LOS MOMENTOS, y al terrible y malvado "MIEDO" procura no mirarle a los ojos, deja que los tuyos le hieran a él en el fondo de su corazón, verás cómo le duele sentirse vulnerable a él también.
BESOS de paseo(veo que te gusta mucho pasear por la ciudad)
Hola Asunción,
Me halaga tu comentario, de veras, pero es que yo soy así, y veo las cosas así, fáciles y naturales, como son. No me gusta complicarme la vida con según qué cosas. Ahora ya no. Y me "reconforta" en cierto modo que alguien tan especialmente sensible y humano como tú me diga que se refleja en lo que cuento. Sé entonces que voy por buen camino. Porque yo me veo reflejada en muchas de tus cosas, y en algunas de las cosas de Ágatha Blue, en algunas de Momo... Somos seres humanos al fin y al cabo y necesitamos compartir,comunicarnos y no seguimos unos patrones tan diferentes unos de otros. Estos últimos años de mi vida me han enseñado mucho y ahora tengo algunas técnicas para alejar de mi a personajillos como el miedo, la soledad, el rencor. Pasear me evade de la soledad y me distrae. Además aprovecho para observar mucho, a la gente, a sitios de mi ciudad que hasta ahora (por culpa de ir mirando al suelo) no había visto... Ay Asunción, en fin, serás muy bienvenida cuando quieras a este blog... es como si fuera mi casa... y si quieres a partir de ahora la tuya. Un abrazo grande grande.
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